BIBLIOTECA JANERIANA
VIDA ANA MARIA JANER
PAPA FRANCISCO

Los “interlocutores” de la catequesis

24 Nov Los “interlocutores” de la catequesis

(Extraído de “Catequistas en Formación 3: destinatarios, métodos y agentes”, de editorial PPC)



En la catequesis proponemos el mensaje salvador de Jesús a varones y mujeres concretos, hijos de un tiempo y con una sensibilidad determinada. En ocasiones nos lamentamos de que los niños o jóvenes sean de esta o de la otra manera. Son como son y fruto de la educación e influencia de la sociedad en la que viven. Por tanto, un catequista responsable debe conocer la realidad y estar atento a los cambios acelerados que se dan e influyen en el ser y actuar de los catecúmenos.


Es necesario poner en funcionamiento una catequesis evangelizadora que sepa hacer frente a la realidad en la que viven nuestros niños y jóvenes. Como decía Pablo VI, “una catequesis llena de savia nueva evangélica y con un lenguaje adaptado a los tiempos y las personas”.

Estamos hoy frente a una nueva sociedad y una nueva persona.

 

Si bien es importante el mensaje, lo es también conocer a quiénes nos dirigimos. Es por esto que el Directorio General para la Catequesis dedica parte importante a hablar de los destinatarios  (interlocutores) de la catequesis.

Las personas que serán destinatarios (interlocutores) de nuestra acción pastoral nos obligan a adaptarnos a su mentalidad, a sus circunstancias y a su desarrollo.

¿Cuál es la dinámica de su desarrollo psicológico, qué piensan y sienten, cuál es su capacidad para abrirse al mundo de lo religioso?


“Hay que recordar, ante todo, que el destinatario del Evangelio es “el hombre concreto, histórico”, enraizado en una situación dada e influido por unas determinadas condiciones psicológicas, sociales, culturales y religiosas, sea consciente o no de ello” (DGC 167)

“Es indispensable tener en cuenta todos los aspectos tanto los antropológico-evolutivos como los teológico-pastorales, que entran en juego sirviéndose también de las aportaciones actuales de las ciencias humanas y pedagógicas en lo que conciernen a cada una de las edades” (DGC 171)


La catequesis tiene que ser fruto de un esfuerzo de adaptación al destinatario. Por eso, si atendemos a sus diversas circunstancias, podemos organizar distintos tipos de catequesis:

  • Si se considera la condición inicial de la fe, se abre el camino a la iniciación de catecúmenos y neófitos.
  • Si se considera la evolución física y psíquica de los catequizandos, se trata de la catequesis por edades.
  • Si tenemos en cuenta la situación sociocultural, organizaremos la catequesis por ambientes.

Cuando hoy hablamos de catequesis, por lo general, estamos hablando de catequesis de niños o adolescentes y, también, de la mal llamada catequesis de primera comunión y confirmación. Hay muchas personas, sobre todo los padres, que consideran la catequesis como un período de clases para preparar a los niños o jóvenes para celebrar estos sacramentos.

Para la Iglesia, hablar de catequesis es referirse a la catequesis de adultos. La experiencia original de catequesis, que la Iglesia practica desde el principio, es la de catequesis de adultos, que nació con la misma Iglesia. Los demás procesos son adaptaciones de la catequesis de adultos a las distintas edades. Por eso decimos que la catequesis de adultos es la catequesis paradigmática, o sea, el proceso de referencia para todos los demás.

 

El Directorio General para la Catequesis, teniendo en cuenta la edad de los destinatarios, (interlocutores) propone cuatro procesos de catequesis en este orden:

  • Catequesis de adultos
  • Catequesis de la infancia y de la niñez
  • Catequesis de jóvenes: preadolescentes, adolescentes y jóvenes.
  • Catequesis de mayores.
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